¿Cuántos tipos de aceite de oliva existen?

Tipos de aceite de oliva virgen extra.

Aceite de Oliva Virgen Extra, el pilar de nuestra gastronomía.

Tipos de Aceite de Oliva: Guía Definitiva para Elegir el Mejor

Referirse a los diferentes tipos de aceite de oliva que existen en el mundo no es asunto azaroso ni depende en absoluto de preferencias personales. El mercado del oro líquido está fuertemente regulado para proteger al consumidor y garantizar la transparencia gastronómica. Una estricta normativa europea avala la calidad y nitidez en la comercialización de las diferentes clases, basada rigurosamente en el proceso de extracción, la acidez y otros parámetros logrados mediante análisis físico-químico en laboratorios calificados.

Al mismo tiempo, un panel de cata integrado por técnicos expertos evalúa los aceites de mayor calidad, precisando sus parámetros organolépticos compuestos por sus olores y sabores. Estas pruebas sensoriales son fundamentales para comprobar que el zumo observa todos los requisitos para la buena salud. No olvidemos que el zumo de la aceituna es una de las fuentes más importantes de los ácidos linoleico y linolénico, así como de la vitamina E (un potente antioxidante natural que garantiza su buen estado de conservación) y de otros nutrientes tan apreciados como los polifenoles.

En la definición de los tipos de aceite de oliva también interviene una variedad de factores agrícolas y técnicos que abarcan desde el mimo en la siembra hasta la producción final, pasando por su envasado y posterior distribución a los mercados mundiales.

¿Cuáles son los tipos de aceite de oliva de categoría superior?

A través de los exigentes estudios regidos por la normativa europea, puede conocerse de manera confiable cuáles tipos de aceite de oliva pueden considerarse de categoría superior. Este aspecto comercial y saludable se determina analizando si estos productos son obtenidos a partir de las mejores aceitunas y exclusivamente mediante procedimientos mecánicos, fundamentales para alcanzar aceites con óptimas propiedades organolépticas y de gran valor para nuestra salud. Dentro de esta clasificación encontramos las dos variantes aptas para el consumo directo más valoradas:

1. Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

El aceite de oliva virgen extra se consigue únicamente mediante procedimientos mecánicos en frío y posee un grado de acidez máximo estrictamente fijado en el 0,8%. Se trata de un parámetro químico fundamental que se consigue mediante estudios científicos, y está directamente vinculado a la cuantía de ácidos aceitosos libres que existen en el producto. Cuando hay menos acidez, se eleva la calidad del fruto cosechado y, por consiguiente, también la calidad del producto final. Es el rey de la cocina mediterránea.

2. Aceite de Oliva Virgen

El aceite de oliva virgen se extrae exactamente bajo los mismos métodos mecánicos que el virgen extra, pero su grado de acidez usualmente se ubica por encima del 0,8%, sin superar nunca el límite del 2%. De acuerdo con los expertos catadores, un aceite de oliva virgen se diferencia de un virgen extra en que el primero muestra sutiles fallas o defectos en su sabor u olor durante la cata oficial. No obstante, un producto de este tipo posee la propiedad y la pureza suficiente para ser usado por el público sin ningún recelo, pues constituye igualmente un auténtico néctar de aceitunas.

Otros tipos de aceite de oliva y derivados comerciales

Fuera de la categoría superior, existen otras clasificaciones que es vital conocer para no cometer errores en la compra diaria, ya que sus procesos de elaboración cambian por completo:

3. Aceite de oliva lampante (No apto para el consumo)

En el caso del aceite de oliva lampante, se trata del zumo proveniente de las aceitunas de peor calidad de la cosecha. Habitualmente son las últimas aceitunas de la campaña, aquellas que se han recogido directamente del suelo o que se encuentran en vías de fermentación avanzada. Esto da como resultado un aceite defectuoso que presenta una acidez superior al 2% y variados aromas desagradables, por lo cual no es un producto apto para el consumo humano directo y debe ser enviado obligatoriamente a las refinerías.

4. Aceite de Oliva (Refinado + Virgen)

Finalmente, debemos mencionar una categoría puramente comercial e industrial que muchas veces es denominada simplemente como «aceite de oliva» a secas en los supermercados. Esta es una combinación de aceites de oliva vírgenes con aceites refinados (estos últimos logrados desde aceites imperfectos o lampantes a través de procesos químicos o térmicos de neutralización) con un grado de acidez máximo del 1,5%.

Aunque estos métodos industriales logran modificar artificialmente la acidez y otros parámetros físico-químicos, las investigaciones de la Fundación Dieta Mediterránea han determinado que este proceso térmico hace que el aceite pierda buena parte de los compuestos orgánicos, vitaminas y antioxidantes naturales que sí exhiben los aceites de calidad superior.

Aprender a diferenciar los tipos de aceite de oliva es primordial para poder seleccionar el producto que requiere nuestra salud y nuestras recetas culinarias. Si buscas la máxima pureza directamente de la almazara, te invitamos a conocer el catálogo gourmet de Aceites DO Baena, donde el respeto por la tradición define cada gota.

 

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